Aprende a calcular la indemnización por despido improcedente en 2026. Guía completa con ejemplos reales y normativa actualizada para empresas y autónomos.
Introducción
La indemnización por despido improcedente representa uno de los costes laborales más significativos para empresas y autónomos en España. Con las actualizaciones normativas de 2026 y el incremento del Salario Mínimo Interprofesional a 1.134 euros mensuales, el cálculo de estas compensaciones requiere precisión absoluta para evitar conflictos legales y sobrecostes inesperados.
Conocer exactamente cómo calcular la indemnización por despido improcedente no solo te protege ante posibles reclamaciones judiciales, sino que te permite planificar correctamente los recursos económicos de tu negocio. Un error en el cálculo puede suponer diferencias de miles de euros y prolongados procedimientos legales que ninguna empresa puede permitirse.
El problema que enfrentan empresas y autónomos
El 73% de las empresas españolas cometen errores en el cálculo de indemnizaciones por despido improcedente, según datos del Ministerio de Trabajo. Estos fallos generan reclamaciones adicionales que pueden incrementar el coste final hasta un 40% sobre la cantidad inicialmente prevista.
Los autónomos con empleados enfrentan una complejidad adicional: desconocen las diferencias entre el despido procedente e improcedente, lo que les lleva a aplicar incorrectamente los baremos indemnizatorios. Esta confusión resulta especialmente costosa cuando el trabajador tiene más de dos años de antigüedad en la empresa.
Otro error frecuente surge al calcular la base reguladora para la indemnización. Muchos empresarios olvidan incluir conceptos como pagas extras prorrateadas, plus de transporte o complementos salariales habituales, reduciendo artificialmente la compensación y exponiendo a la empresa a reclamaciones posteriores.
La falta de documentación adecuada durante el proceso de despido también genera problemas posteriores. Sin una carta de despido correctamente fundamentada y una liquidación detallada, cualquier despido puede convertirse en improcedente, multiplicando exponencialmente los costes para el empleador.
Qué dice la normativa
El artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores establece que la indemnización por despido improcedente equivale a 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Esta normativa se aplica a todos los contratos formalizados a partir del 12 de febrero de 2012.
Para contratos anteriores a esta fecha, la indemnización se calcula aplicando 45 días por año hasta el 11 de febrero de 2012, y 33 días por año desde esa fecha hasta la finalización del contrato. Este sistema mixto requiere cálculos diferenciados que muchas empresas ejecutan incorrectamente.
La base de cálculo incluye el salario base más todos los complementos de carácter fijo y periódico. Quedan excluidos conceptos como horas extras habituales, dietas, plus de distancia o complementos esporádicos que no tengan carácter de regularidad en el tiempo.
El Real Decreto 1483/2012 especifica que las pagas extras deben prorratearse mensualmente para el cálculo indemnizatorio, independientemente de que se abonen de forma fraccionada o completa en fechas determinadas. Esta prorrateación afecta significativamente al importe final de la compensación.
La Ley 3/2012 introdujo el tope máximo de 24 mensualidades para las indemnizaciones por despido improcedente, limitando el impacto económico sobre las empresas en casos de trabajadores con muy larga antigüedad. Sin embargo, este límite no se aplica retroactivamente a períodos anteriores al cambio normativo.
Cómo aplicarlo en tu caso
El primer paso consiste en determinar la fecha exacta de inicio del contrato para aplicar correctamente los baremos indemnizatorios. Revisa el contrato original y todas las modificaciones posteriores, incluyendo posibles cambios de modalidad contractual que puedan afectar al cálculo.
Calcula la base reguladora mensual sumando el salario base, complementos fijos, pagas extras prorrateadas y cualquier otro concepto de carácter regular. Excluye expresamente las horas extras, dietas no consolidadas y complementos esporádicos o discrecionales.
Aplica la fórmula correspondiente según la fecha de contratación. Para contratos posteriores a febrero de 2012: (Base reguladora × 33 días × años trabajados) ÷ 365 días. Para contratos anteriores, realiza el cálculo por períodos diferenciados aplicando los baremos correspondientes a cada tramo temporal.
Determina si existe derecho a indemnización adicional por vacaciones no disfrutadas, preaviso no cumplido o finiquito pendiente. Estos conceptos se calculan independientemente de la indemnización por despido improcedente y pueden incrementar significativamente el coste total del proceso.
Documenta exhaustivamente todos los cálculos realizados y conserva la documentación justificativa durante un período mínimo de cuatro años. Esta documentación resultará imprescindible ante posibles reclamaciones o inspecciones laborales posteriores.
Ejemplos reales
Caso 1 - Autónomo con empleado: María, propietaria de una peluquería, debe despedir a su empleada contratada el 15 de marzo de 2018. La trabajadora percibe 1.400 euros mensuales más dos pagas extras de 1.400 euros cada una. Tras 6 años trabajados, la indemnización se calcula: Base reguladora = 1.400 + (2.800 ÷ 12) = 1.633,33 euros mensuales. Indemnización = (1.633,33 × 33 × 6) ÷ 365 = 885,45 euros.
Caso 2 - Empresa familiar: Una empresa de construcción debe despedir a un trabajador contratado el 1 de enero de 2010 con un salario actual de 2.200 euros mensuales más pagas extras. El empleado trabajó hasta diciembre de 2025 (16 años). Cálculo por tramos: Período 2010-2012 (2 años): (2.200 × 45 × 2) ÷ 365 = 541,10 euros. Período 2012-2025 (14 años): (2.200 × 33 × 14) ÷ 365 = 2.798,36 euros. Total: 3.339,46 euros, pero aplicando el tope máximo de 24 mensualidades: 2.200 × 24 = 52.800 euros.
Errores que debes evitar
No incluir las pagas extras prorrateadas: Este error reduce artificialmente la base de cálculo y expone a reclamaciones posteriores. Las pagas extras deben dividirse entre 12 meses y sumarse al salario mensual base para obtener la base reguladora correcta.
Aplicar incorrectamente los baremos temporales: Muchas empresas aplican únicamente el baremo de 33 días a contratos anteriores a 2012, ignorando que debe calcularse por tramos diferenciados. Esta confusión puede generar diferencias significativas en el importe final.
Olvidar el tope máximo de 24 mensualidades: Aunque existe este límite, solo se aplica a la parte del contrato posterior a febrero de 2012. Los períodos anteriores no tienen tope, lo que puede incrementar sustancialmente la indemnización en casos de larga antigüedad.
Confundir despido improcedente con despido nulo: El despido nulo conlleva readmisión obligatoria más salarios de tramitación, mientras que el improcedente permite optar entre readmisión e indemnización. Esta diferencia tiene implicaciones económicas fundamentales.
No documentar adecuadamente el proceso: La ausencia de documentación apropiada durante el despido facilita que sea declarado improcedente. Mantén siempre registros detallados de causas, comunicaciones y liquidaciones realizadas.
Consejos prácticos
Mantén actualizada la documentación salarial: Revisa periódicamente los conceptos que integran la nómina de cada trabajador. Identifica qué complementos tienen carácter fijo y cuáles son esporádicos para calcular correctamente la base reguladora ante un posible despido.
Calcula el coste antes de iniciar el proceso: Antes de comunicar cualquier despido, realiza una estimación precisa de la indemnización total incluyendo todos los conceptos aplicables. Esta previsión te permitirá evaluar alternativas como la negociación de una baja voluntaria incentivada.
Conserva toda la documentación contractual: Guarda los contratos originales, modificaciones, comunicaciones salariales y cualquier documento que pueda afectar al cálculo indemnizatorio. La pérdida de documentación puede perjudicar tu posición ante reclamaciones judiciales.
Considera la mediación previa: Antes de proceder al despido, evalúa si una negociación amistosa puede resultar más beneficiosa económicamente. Muchas veces, un acuerdo consensuado resulta menos costoso que un despido improcedente.
Consulta profesionales especializados: Ante casos complejos o trabajadores con larga antigüedad, la asesoría legal especializada puede evitar errores costosos y optimizar el proceso desde el punto de vista económico y legal.
Conclusión
El cálculo correcto de la indemnización por despido improcedente requiere conocimiento detallado de la normativa vigente y precisión en la aplicación de los baremos correspondientes. Los errores en este ámbito pueden generar sobrecostes significativos y complicaciones legales prolongadas que afecten gravemente a la estabilidad económica de tu negocio.
La complejidad de la normativa laboral española, especialmente en casos de contratos con antigüedad anterior a 2012, hace imprescindible contar con asesoramiento profesional especializado. En Gestoría & Abogados llevamos más de 25 años ayudando a empresas y autónomos a gestionar correctamente sus obligaciones laborales y optimizar sus costes operativos.
¿Necesitas calcular una indemnización por despido o tienes dudas sobre tus obligaciones laborales? Contacta con nuestro equipo de especialistas en derecho laboral para recibir asesoramiento personalizado y evitar errores costosos en la gestión de tu personal.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre despido procedente e improcedente? El despido procedente está justificado legalmente y solo genera derecho a finiquito. El improcedente carece de justificación suficiente y obliga a pagar indemnización de 33 días por año trabajado o readmitir al trabajador.
¿Se pueden descontar las vacaciones disfrutadas de más de la indemnización? No, la indemnización por despido improcedente es independiente del finiquito. Las vacaciones disfrutadas de más se descuentan del finiquito, pero no pueden reducir la compensación por despido improcedente.
¿Cómo afecta el período de prueba al cálculo de la indemnización? Durante el período de prueba, el despido no genera derecho a indemnización salvo discriminación o vulneración de derechos fundamentales. Una vez superado, se aplican las reglas generales de indemnización por despido improcedente.
¿Qué ocurre si el trabajador rechaza la readmisión? Si la empresa opta por la readmisión tras un despido improcedente y el trabajador la rechaza, este pierde el derecho a la indemnización. La readmisión debe ofrecerse en las mismas condiciones anteriores al despido.
¿Se actualizan las indemnizaciones con el IPC? Las indemnizaciones por despido improcedente no se actualizan automáticamente con el IPC. Solo se aplican intereses de demora del 10% anual desde la fecha del despido hasta el pago efectivo de la compensación.

