Despido improcedente 2026: cuantía y proceso completo
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Despido improcedente 2026: cuantía y proceso completo

Gestoria y Abogados·6 de mayo de 2026·7 min lectura
Despido improcedente 2026: cuantía y proceso completo

Descubre cómo calcular la indemnización por despido improcedente en 2026, qué pasos seguir y cuáles son tus derechos legales.

Introducción

El despido improcedente sigue siendo una de las principales controversias laborales en España. La legislación actual establece criterios específicos para determinar cuándo un despido carece de justificación legal, así como las compensaciones económicas correspondientes. Para empresarios y trabajadores, conocer estos aspectos resulta vital para proteger sus intereses y evitar costosos errores legales que pueden prolongarse durante meses en los juzgados.

Las modificaciones normativas recientes han ajustado algunos procedimientos, manteniendo el núcleo esencial de la protección laboral pero adaptándolo a las nuevas realidades del mercado de trabajo.

El problema que enfrentan empresas y autónomos

Muchas empresas confunden los conceptos de despido disciplinario, despido objetivo y despido improcedente, generando situaciones conflictivas. El error más habitual consiste en aplicar un despido disciplinario sin contar con pruebas suficientes que justifiquen la decisión.

Los autónomos que emplean trabajadores suelen desconocer que deben seguir los mismos procedimientos que las grandes empresas. No existe un régimen especial que los exima de cumplir la normativa laboral básica, incluido el procedimiento correcto para despidos.

Otro problema frecuente surge cuando se intenta disfrazar un despido improcedente como dimisión voluntaria o finalización de contrato temporal. Esta práctica genera reclamaciones que suelen resolverse favorablemente para el trabajador, con el consiguiente coste adicional para la empresa.

La falta de documentación adecuada constituye otro escollo importante. Sin registros detallados del rendimiento, conducta o incumplimientos del empleado, resulta prácticamente imposible defender un despido disciplinario ante los tribunales laborales.

Qué dice la normativa

El Estatuto de los Trabajadores establece que un despido será improcedente cuando no se acredite la causa alegada o cuando no se cumplan los requisitos de forma exigidos legalmente. La distinción entre despido nulo e improcedente mantiene su relevancia jurídica.

Para el despido disciplinario, el empresario debe probar que concurre alguna de las causas previstas en el artículo 54 del Estatuto: faltas repetidas e injustificadas de asistencia, indisciplina, transgresión de la buena fe contractual, disminución continuada del rendimiento o embriaguez habitual.

El despido objetivo requiere comunicación escrita con 15 días de antelación y puesta a disposición de la indemnización correspondiente. Las causas válidas incluyen ineptitud sobrevenida, falta de adaptación a modificaciones técnicas, causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

Cuando el despido se declara improcedente, el empresario puede optar entre readmitir al trabajador o pagar la indemnización correspondiente. La readmisión implica abonar los salarios de tramitación desde el despido hasta la sentencia firme.

El cálculo de la indemnización sigue la regla de 33 días por año de servicio con el límite de 24 mensualidades para contratos posteriores a febrero de 2012. Los contratos anteriores mantienen los 45 días con límite de 42 mensualidades.

Cómo aplicarlo en tu caso

El primer paso consiste en analizar si realmente concurren las causas alegadas para el despido. Revisa toda la documentación disponible: partes de incidencias, comunicaciones escritas, testigos presenciales y cualquier prueba que respalde tu posición.

Prepara la carta de despido con precisión extrema. Debe especificar los hechos concretos, las fechas exactas y la causa legal aplicable. Evita fórmulas genéricas o ambiguas que puedan considerarse vulneración del derecho de defensa del trabajador.

Calcula previamente la indemnización que podrías tener que pagar en caso de que el despido se declare improcedente. Esta cifra te permitirá evaluar si compensa asumir el riesgo procesal o buscar una solución negociada.

Considera la posibilidad de llegar a un acuerdo extrajudicial antes de proceder al despido. En muchos casos, una negociación previa puede resultar más beneficiosa económicamente que afrontar un procedimiento judicial con resultado incierto.

Si decides proceder, entrega la comunicación personalmente y solicita acuse de recibo. En caso de negativa, utiliza el burofax o la notificación a través de representante legal como alternativas válidas.

Documenta todo el proceso: fecha y hora de entrega, testigos presentes, reacción del trabajador y cualquier circunstancia relevante. Esta información puede resultar crucial en un eventual juicio.

Ejemplos reales

Caso del autónomo con taller mecánico: Juan emplea a dos mecánicos en su taller. Uno de ellos, con 4 años de antigüedad, comete varios errores en reparaciones durante un mes, generando reclamaciones de clientes. Juan decide despedirle disciplinariamente sin seguir un procedimiento de amonestaciones previas.

El trabajador presenta demanda y el juzgado declara el despido improcedente por falta de gradualidad en las sanciones. Juan debe pagar 4.400 euros de indemnización (33 días x 4 años x salario diario de 100 euros) más los salarios de tramitación correspondientes a los 8 meses que duró el proceso judicial.

Caso de empresa de transporte: Una empresa con 15 empleados necesita reducir plantilla por pérdida de contratos principales. Opta por despedir disciplinariamente a tres trabajadores alegando bajo rendimiento, evitando así el procedimiento de despido colectivo y las indemnizaciones correspondientes.

Los tres trabajadores demandan y obtienen sentencia favorable. La empresa debe abonar las indemnizaciones por despido improcedente (total: 28.000 euros) más salarios de tramitación (15.000 euros adicionales). El ahorro intentado se convierte en un sobrecoste considerable respecto al despido objetivo inicialmente evitado.

Errores que debes evitar

No documentar los incumplimientos previos. Muchos empresarios actúan sobre hechos puntuales sin crear un historial documentado de problemas. Los tribunales valoran especialmente la existencia de amonestaciones escritas, llamadas de atención registradas y seguimiento del rendimiento laboral.

Utilizar causas genéricas en la carta de despido. Frases como

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